Abriendo mentes

Desde Santiago les envío un abrazo fuerte a todos quienes leen este blog. Agradezco cada mensaje que dejan por acá o me envían por facebook.

Desde hace un tiempo empecé a darle vueltas a un asunto sobre el cual quería escribir pero no lo había hecho para poder ordenar bien las ideas.

Desde el momento en que decidimos (y decidí) este camino para hacer familia me he encontrado con temas sociales que me han llegado de una u otra forma y me han hecho pensar: ¿porqué la sociedad tiene tanto miedo por las cosas nuevas?.

La primera parte en “tocarte” es la familia. Porque, claro, tienes un plan que no es muy común y que probablemente ninguno de tus familiares siguieron, entonces es una gran sorpresa para ellos. Uno espera que el período de sorpresa exista, no es como que te acerques a ellos, les digas “familia, hemos decidido que nuestra forma de hacer crecer la familia será por adopción” y ellos salten de alegría y corran a felicitarte. Para muchos padres adoptivos hay un período de duelo, tristeza y después aceptación. No es diferente para ellos, sólo imagina que tu hermana se casó hace unos años y de pronto te comenta esto. Vas a tener un sobrino adoptivo. ¿Qué significa en la práctica? ¿Cómo será el proceso? ¿Será que mi hermana ha pasado por un problema muy serio y no estuve presente? ¿De qué trata el tema de la adopción en todos sus términos emocionales, legales y técnicos? También los familiares necesitan un tiempo. Personalmente agradezco haber sentido el llamado hace mucho. Nuestra decisión de armar familia de esta forma fue eso, una decisión, y no “una última opción” entonces esto ya se había conversado con mi familia por muchos años. En nuestro árbol familiar está impregnado ese tema (no, no tengo familiares adoptados pero es un tema que estaba entre nosotros). Pero hay que aceptar que para todos no es igual. El problema viene si es que ese período no pasa y sigue existiendo un sentimiento difícil entre la familia extensa y el niño. Es por eso que durante el proceso se realizan talleres para la familia extensa donde se les explica a grandes rasgos el proceso que como padres vivimos y cómo será la llegada del niño y su inclusión a la familia. Entonces, el primer escalón en una decisión como esta es la familia. Y nada más lindo que una familia extensa que apoya el proceso y se hace partícipe de todo.

Pero ese es el primero. Siguiendo con la lista (ya fuera de la familia) me encontré con situaciones bastante peculiares. Segundo escalón: Los pediatras. Tu niño vivirá metido en una consulta pediátrica y no por problemas de salud específicamente. Hay controles, controles y más controles de forma periódica. ¿Qué tan importante es que el pediatra comprenda la situación familiar? Tuve que cambiar de pediatra alrededor de 4 veces antes de llegar a la médico de cabecera que ve a Diego. Esto porque algunos no se interesaban en el historial del niño. Una de ellas me enfrentó por contarle al niño la verdad. Me dijo algo como “no le digas nada al niño, pobre de él, se va a confundir”. No sé si esperaba que el bebé se enterara solo, cuando ya sea grande o qué cosa. Cuando hicimos los talleres claramente se tocó el tema de la confianza. El sabe todo lo que debe saber a su edad y situación actual (tiene alrededor de 3 años). Debe ser terrible enterarte en la adolescencia porque “se le salió a un familiar y lo escuchaste”, porque encontraste los papeles médicos de tu período de lactancia o los del proceso legal de adopción. No. No es opción para mi. Pero sí he tenido problemas con algunos doctores referentes a su historial o situación. Afortunadamente su médico actual es una señora muy “abuelita”, se preocupa de su salud y está al tanto de todo  por cualquier tema que pudiera pasar referente a situaciones que desconocemos de su salud.

Lo siguiente con lo que nos encontramos es un doble estándar terrible. Cuando alguien se entera que eres madre y tu hijo fue adoptado, no falta… es que NO FALTA la felicitación, un “¡qué maravillosa acción!” y luego una cara que intenta ser empática y un “oye, ¿y tú tienes problemas? ¿Estás enferma o algo que tuviste que adoptar?” y es un trabajo grande explicar que no siempre es así. Puede que en algunos casos, en el mío se juntaron varias cosas que llevaron a tomar una decisión temprana y no esperar al último momento. Y luego tampoco falta el “eres una persona maravillosa y valiente por darle un hogar a un niño que puede estar tirado en la calle”. O sea, sí, uno también entiende que para la otra persona es una noticia no muy común o que puede no estar preparada para una respuesta, pero eso ya lo pensamos. Ya sabemos que le estamos dando un hogar y una familia. Y esa NO es la única razón por la que haces el proceso. De hecho ellos (fundaciones, sename, etc.) quieren padres para un niño, no sólo salvadores. Quieren personas que los orienten, amen, regañen, dirijan, que se formen como personas completas… Al final: Criar. Y los salvadores no precisamente crían… Uno de los motivos por los que soy madre es porque quiero ser madre, es el más importante. El medio me daba lo mismo y terminó transformándose en una elección estratégica. Mi hijo va a ser mi hijo no importa la forma en que llegue. Entonces me confundo un poco con esa reacción, aunque la entiendo. Estoy 100% segura que si estos temas estuvieran más en boca de la sociedad pero de otra forma (no sólo por los desastres que ocurren en los hogares o cómo el estado maneja esto) no sería algo tan sorpresivo y estaría más en la naturalidad de la sociedad.

Estos casos son algo raros para mí. Pero lo que sí me molesta un poco (debo decirlo) son las comparaciones. El tema de la adopción está muy de moda tanto por temas políticos como morales. Cualquier candidato político que hable sobre el tema tiene a todo Chile atento a sus palabras. Todos hablan sobre preocuparse de los niños. Todos hablan sobre la vida. Pero es extraño que se hable desde un punto de vista muy moral y eso deja de lado los debates concretos. Se habla de aborto y mucha gente salta con su postura (que no es correcto porque Dios no permite la matanza, que es correcto porque el cuerpo es de la mujer y ella decide) y de paso se mete el tema de la adopción como por añadidura. No es raro leer personas intentando “hacer entrar en razón a otros” diciendo cosas como: “Y si estás en contra del aborto, ¿porqué no adoptas un niñito del sename que está botado y sin familia?” y yo realmente no creo sea correcto. La adopción es una forma de hacer familia, nada más. Yo puedo estar en contra o a favor de un tema tan difícil como el aborto y nada tiene que ver con la forma en la que decidí armar mi familia. Cada persona es distinta y puede sentir la paternidad de una forma tan diferente que no sé si hay forma de comparar.

Y si vamos más allá con este tema, también encontramos las comparaciones sin sentido como… “¿Porqué quieres adoptar sólo a un pastor alemán? ¿Es que si fueras a adoptar a un niño elegirías su color de pelo u ojos?” y de verdad es raro. En primera si vas a iniciar un proceso de adopción el psicólogo buscará esos rasgos de tu personalidad y puede que no te permitan adoptar o te envíe a terapia. Entonces no es posible adoptar por por “capricho”. Por otro lado, ¿en qué se parece la adopción de un niño a la de una mascota? Yo amo con el alma a mis mascotas, creo que nunca he pasado por sobre la seguridad de una de ellas. Siempre han tenido comida, agua, cuidados, cariño. Pero no se parece en NADA a adoptar a un hijo. Un hijo es otro tema. El otro día pensaba… “¿Cuántos gatitos van a la universidad? ¿Cuántos perritos despiertan a mitad de la noche llorando y gritando para que los consueles y les des seguridad?”, sólo por decir algunas… Realmente tener un hijo, sea por el medio que sea, te hace cambiar, te hace crecer, te hace ver tus peores defectos, tus faltas y carencias infantiles (niño interior) y se convierten en tus mejores maestros. Así también hay mucho que aprender de nuestros hermanos, los animalitos, que tienen todo el derecho de vivir de forma segura y llenos de cariño. Pero no hay comparación. Son diferentes. Por si fuera poco tampoco eliges a tu hijo biológico. Puede que saque el color de ojos de su tatarabuelo, o rasgos de personalidad característicos de un tío. Realmente es igual en ese sentido. ¿Porqué entonces la comparación?

La televisión tampoco ayuda mucho. Nos encontramos en ella con teleseries y temas que no son tales en la realidad. Casos donde los padres biológicos se conocen con los adoptivos y terminan emparejados entre ellos, o donde los padres biológicos intentan robar de vuelta al niño… O incluso donde los padres adoptivos robaron o compraron a esos niños para poder tenerlos y formar una familia. No. No es tan fácil en la realidad. Siento que todo eso confunde un montón a la gente que ve las teleseries. Nadie “nace experto”. Si tú no tienes la idea de adoptar o no estás involucrado con niños en riesgo, es probable que no tengas idea de cómo funciona esto, y está muy bien. No es tu obligación saberlo. El problema es cuando dentro del “no saber” crees que la teleserie muestra la realidad. Entonces es muy probable que la próxima vez que te encuentres con una familia adoptiva pienses “pobre de ellos, la que se les viene por delante… ¡qué pena!” sin saber y sin entender que gente como nosotros somos completos y felices, a nuestra forma. Tal como tú que haz construido tu historia a tú manera.

Yo realmente hice este espacio para quienes lo lean puedan entender un poco más cómo vivimos y los retos a los cuales nos enfrentamos. Debo decir que tenemos una vida totalmente normal, amamos a nuestro hijo porque… es nuestro hijo. Lo amamos completo, con su historia y su “mochila”, pero al final, ¿es tan distinto con un hijo biológico? No. Un hijo, sea o no biológico, es otra persona, no es una extensión, no eres tú, no es una parte tuya. Es otra persona que nació y crece en base a una familia que lo quiere y ya. El problema es que si eso no lo aceptamos como padres, terminamos con un niño completamente anulado luchando por cumplir con su vida y con la nuestra. Al final creo que si algo grande me trajo este proceso y mi hijo fue entender eso. Quiero y deseo que sea una persona distinta, que encuentre su camino, que no tenga miedo de expresar sus gustos y que sean distintos a los míos, que tenga otra visión de vida, etc. Estoy segura que eso nos terminará uniendo mucho más.

Me alegra mucho poder expresar estas palabras en este sitio. Creo que nadie mejor que nosotros para explicar cómo es y cómo vivimos en realidad los padres que decidimos este camino. Es maravilloso. No hay día en que no mires a tu hijo y pienses que el camino fue y es el correcto. Vivimos momentos buenos, problemas, obstáculos y situaciones que como grupo tratamos de solucionar de la mejor manera al igual que todas las familias.

Les agradezco mucho a quienes han leído hasta el final. Debo decir que estos temas no es que me compliquen demasiado, pero es importante ponerse en el lugar de los demás. Quizás hay familias para las que estos temas sean complicados y como sociedad nos toca ser comprensivos. Hace poco hubo una campaña por parte de la comunidad “Apoyo Adopción” con citas como “¿Y porqué no pudiste tener hijos?”, “Ni los animales abandonan a sus hijos”, “La gente que adopta es tan caritativa y valiente”, “¿Lo quieres como si fuera tu hijo de verdad”? para terminar con un “Cuida tus palabras y cambia el mundo”. Creo que muchas de esas frases sí pueden llegar hondo en el corazón de algunas personas como padres o hijos que fueron adoptados y realmente están de más. Se agradece la campaña. Espero que de a poco este país tan conservador comience a mirar con otros ojos, que estas cosas no tengan un tono sombrío sino lleno de naturalidad. Poco a poco sé que se irá cumpliendo y podremos abrir espacios para transformar este país en un lugar más empático y con alturas de mira.

Un abrazo a todos.

Nos vemos en una próxima entrada.

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https://www.nataliaandrea.com/2017/09/22/122
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One thought on “Abriendo mentes

  1. Muy hermoso lo que compartes y espero que muchos tomen el tiempo de leer y considerar estos temas. Como padres adoptivos hace ya diecisiete años, puedo decir que hemos enfrentado muchas veces las preguntas y los perjuicios provenientes de una falta de educación respecto a la adopción pero nuestros hijos hacen que todo valga la pena y si en el camino podemos abrir corazones, lindo es. Bendiciones!

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